59 Festival.Teatro

Sábado, 6 de julio de 2019

Lugar: Ruinas de la Iglesia de San Pedro

Un lugar perfecto para las representaciones teatrales por la cercanía entre los actores y el público, y por la escenografía de propio espacio.

Sin duda un espacio que integra texto, actores y público.

Corona de amor y muerte

Obra de de carácter histórico de Alejandro Casona (1903-1965), seudónimo de Alejandro Rodríguez Álvarez, dramaturgo asturiano y uno de los autores teatrales más señalados del exilio español pero también, y junto con García Lorca, auténtico representante del teatro de la Generación del 27.

Corona de amor y muerte (1955), se centra en la vida de Doña Inés de Castro y su relación amorosa con el Infante don Pedro, heredero de la corona de Portugal. El tema cásico de la dualidad Dios/Muerte con el Amor como motivo de conflicto.

El fantasma de Inés, aparecido por vez primera en el Romancero del siglo XV, sigue sobreviviendo en nuestros días gracias a la puesta en escena de la obra el 6 de julio.

“ No soy yo quien tiene derecho a esta corona. Otras sienes más dignas la tendrán más allá de la muerte. Que esta mujer, que hemos matado entre todos, nos dé a todos una vida nueva. Que su imagen de amor nos devuelva a todos el amor… y la paz. ¡Dios te salve, doña Inés, reina de Portugal!”

Alejandro Casona, Corona de Amor y Muerte.

El amor más allá de la muerte; Inés de Castro, la reina póstuma

Portugal, año 1351.

La comitiva nupcial de la infanta española Constanza Manuel se aproxima a los reinos de don Pedro I de Portugal,  también llamado El Justiciero”, con quien la infanta se dispone a contraer matrimonio.

Entre las damas de corte, una esbelta y bella joven de cabellos claros, mirada profunda y cuello de cisne, capta al instante la atención y roba de inmediato el corazón al príncipe don Pedro.

El romance entre Pedro e Inés se va a convertir, desde las nupcias, en un secreto a voces. El problema real fue que aquella no era una relación de mero capricho. Inés y Pedro se amaban profundamente; su relación de concubinato duró varios años, y trajo al mundo a cuatro hijos: Juan, Dionís, Beatriz y Alfonso (muerto al poco de nacer). Ambos amantes estaban destinados a hacer historia, no sólo en la Historia del mundo, sino en la Historia de las historias de amor…

Pero, como suele suceder, a las bellas historias de amor que merecen un final feliz, no se les concede el valioso don de poder tenerlo.

El rey Alfonso IV, padre de Pedro I, veía en la mancebía de su hijo un inconmensurable riesgo para la corona. Los hermanos de Inés eran aliados del enemigo reino de Castilla, y los tres hijos habidos de la relación de pecado entre su hijo e Inés, una amenaza para la sucesión. Todo ello provocaba el desvelo del viejo rey, que decidió cortar por lo sano y elegir la opción más radical de todas cuantas hubiere: asesinar a la bella de cuello de cisne.

Lo que el rey Alfonso no sabía es que había ordenado asesinar a la esposa y no a la que él creía solamente una amante. Pedro e Inés se habían casado en secreto, hacía un año ya.

Cuando Pedro se enteró del asesinato de su amada, explotó en cólera y se alzó contra su padre, provocando una guerra civil que duró varios años, hasta su coronación como rey, en 1357, tras la muerte del rey Alfonso. Tras vengar la muerte de Inés ajusticiando a sus ejecutores, proclamó su matrimonio con ella como válido ante las Cortes de Cantahede, y ordenó desenterrar el cadáver de su esposa para poder así coronarla reina, como ella tanto merecía.

Y así fue. Inés, la reina póstuma, subió al trono después de muerta.

Personajes

Pedro, el príncipe heredero

Inés de Castro, amada de Pedro, rechazada por el rey y la ley de Portugal

El rey Alfonso, monarca de Portugal, padre de Pedro

Constanza Manuel, infanta de Castilla, prometida del príncipe Pedro

Maestre, hombre de confianza del rey, amigo de Pedro

Elvira y Leonor, damas de compañía de la infanta

Juan, hijo de Pedro e Inés

Fragoso y Amaranta, lacayos al servicio de Inés y Pedro, gente de su confianza

Coello, Alvargonzalez y Pacheco, consejeros del rey los primeros dos odiaban a Inés, el tercero era su amigo.