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El año 2017 es el centenario del nacimiento de Criado de Val, y Manuel Galiana en homenaje a él, ha elegido la obra de teatro “Doña Endrina”. Una adaptación del profesor de la aventura amorosa en torno a Don Melón, Endrina, la joven viuda y una vieja alcahueta, Trotaconventos.

Provocación, recato, descaro, arrepentimientos, sensualidad e intimismo religioso. Una sociedad entre lo espiritual y lo carnal que se acerca al espectador de hoy para hacerle ver que los asuntos del amor no han cambiado a lo largo de los siglos.

Doña Endrina 

Versión escénica del Buen Amor del Arcipreste de Hita

Doña Endrina no es el Libro de Buen Amor, sino su recreación e interpretación escénica. Los personajes de la farsa medieval, incluido su propio autor, Juan Ruiz, renacen dentro de un nuevo marco. Conservan su primitivo espíritu, incluso las mismas palabras, limpias de la dificultad acumulada por el tiempo. En Doña Endrina también está presente nuestro modo de ser actual, nuestro gusto y la proporción y los recursos técnicos, que varios siglos de teatro permiten incorporar, sin falsear el primitivo texto lírico.

Junto al plano real, fidelísimo reflejo de la vida castellana y de la propia vida de Hita, hay en Doña Endrina un plano pseudomitológico representado por las figuras de Don Amor y Doña Venus, intencionadamente convencionales, tanto por su apariencia como en su acción. Son una especie de desdoblamiento del autor, que después de su presentación, más o menos solemne, descienden al nivel familiar de los personajes reales.

Un año más tarde de su estreno en Madrid, se representó en Hita Doña Endrina inaugurando los Festivales de Teatro Medieval. En años sucesivos fue representada, por distintas compañías, en Barcelona (Pueblo Español), Tarragona, Sevilla, Santillana, Burgos, Sagunto y Chinchón. Han dirigido esta obra Ángel Fernández Montesinos, Miguel Suárez Radillo, Eugenio García Toledano, José Luis Matienzo y Víctor Ruiz Ortiz

 

¡Ay! ¡Cuán hermosa viene Doña Endrina por la plaza!

¡Qué talle, qué donaire, qué alto cuello de garza!

¡Qué cabellos, qué boquilla, qué color, qué buenandanza!

¡Qué saetas de amor hiere cuando los sus ojos alza!



  • Libro Buen Amor